Se entiende en el gobierno del PRM que todo se resuelve con un golpe de efecto mediático, con anuncios o promesas incumplidas, quizás guiándose de teorías en ese sentido del marketing.
Las decisiones políticas, como las que se adoptan desde los gobiernos, pueden ser económicas, sanitarias, del ámbito social o cultural, pero todas tienen un matiz político y como tal tienen que ser el producto de la reflexión, de que antes de aplicarse se sopesen y maduren aunque la emergencia obligue a actuaciones rápidas.
El propósito final del Gobierno, por recomendación de los asesores y mercadólogos, es adoptar decisiones para hacerse los graciosos ante la población y pretender disminuir al Partido de la Liberación Dominicana para así gobernar sin el contrapeso que impone la democracia.
Los anuncios, promesas, reuniones y encuentros con sectores de la sociedad y hasta las inauguraciones de obras responden al esquema populista que busca siempre atraer al pueblo, sin importar si lo que se promete o anuncia tenga asidero, es decir, son acciones de corte demagógico, sólo para ganarse de manera coyuntural adeptos o simpatías.
Con la ganancia de simpatía se busca también aminorar al real opositor, el Partido de la Liberación Dominicana y su dirigencia.
De la semana anterior son los hechos que confirman el deliberado propósito populista del Gobierno y de su Partido, al tiempo de tratar de vilipendiar las gestiones del PLD y a su dirigencia.
Primer caso
Un comunicado de prensa sobre la deportación de Argenis Contreras, considerado el principal autor material del secuestro y asesinato del abogado y profesor universitario Yuniol Ramírez, indica que durante la gestión de Jean Alain Rodríguez no se solicitó la extradición del sospechoso.
“Al comprobar que Contreras no había sido solicitado en extradición, la actual gestión de la Procuraduría General hizo los aprestos necesarios para gestionar con las autoridades de Estados Unidos la entrega del imputado”, una media verdad con la que se pretende presentar la supuesta efectividad del actual Ministerio Público y la negligencia del pasado.
Lo que no se dijo en el comunicado era que la llamada extradición de Conteras no procedía porque este no tenía nada que lo vinculara a Estados Unidos ya fuera como ciudadano residente o nacionalizado.
Lo que ordenan las leyes de Estados Unidos es la deportación pura y simple, como se hace todos los meses con el envío de decenas de dominicanos que han delinquido.
Hábilmente Argenis Contreras recurrió a los tribunales norteamericanos alegando persecución del Gobierno y que como tal corría peligro en su país. Los tribunales agotaron todos los procesos y al final su deportación, no la extradición.
El comunicado del “ministerio público independiente” tiene un único propósito, decir que la pasada gestión no hizo nada y que, cual Chapulín Colorado, debieron entrar nuevos fiscales para canalizar el traslado del imputado en el crimen del abogado
Segundo caso
El presidente Luis Abinader dispuso suprimir las erogaciones clasificadas como “Bonos para útiles varios”, que permitirá al Estado un ahorro de RD$669.7 millones.
El mandatario dispuso las medidas como parte de las acciones para mitigar la crisis sanitaria generada a raíz de la pandemia de la COVID-19, la cual, dijo, ha afectado sensiblemente los ingresos del Estado, y consecuentemente el presupuesto público.
El anuncio no es una novedad ni se trata de una iniciativa de esta gestión. La supresión de los bonos fue una medida tomada por las pasadas autoridades durante los primeros meses de pandemia, con el objetivo de evitar el gasto de recursos públicos en actividades no prioritarias para la nación.
En su afán populista, desde el gobierno se intenta posicionarse como un estandarte en materia de transparencia, aunque para ello tengan que replicar iniciativas implementadas por la pasada administración para el combate a la discrecionalidad y el fomento a la transparencia.
Se ha cambiado a lo peor
La moraleja de todos estos cuentos y manipulaciones mediáticas es que a seis meses del inicio del anunciado “cambio” se confirma que se ha cambiado a lo peor y que la población así lo siente.
El cambio al lado negativo se nota en el alto costo de la vida, la carestía de los alimentos y las medicinas, el alza en los precios de los combustibles, los pasajes, el nepotismo, la inseguridad ciudadana y en los abusos contra servidores y los escándalos en los que se han visto involucrados funcionarios del Gobierno.
Un desgaste preocupante en muy breve tiempo y una situación de hastío son notorios en los pronunciamientos públicos en los medios de comunicación y redes sociales. El sábado 6 de febrero, mientras se esperaba el juego final de la Serie del Caribe predominaba tendencia la etiqueta “Se van” en las redes sociales, mientras en los medios formales se colocaba en portada el anuncio de una convocatoria a protesta en la Plaza de la Bandera por los mismos actores que participaron en complicidad con los actuales gobernantes en un accionar opositor irresponsable.
